Calamares estofados con cebolla y tomate

¡Hola! Hoy nos vamos con un estofadito.

Pero antes hablemos un poco sobre el calamar tubo:

Este cefalópodo es un tipo de calamar en forma de cono alargado. Está compuesto por ocho tentáculos cortos y dos largos que sirven para capturar a sus piezas y desplazarlos hasta sus tentáculos más cortos. También, aparte de sus tripas, tiene una pluma que recorre todo su cuerpo de punta a punta y que se tiene que retirar porque es muy desagradable encontrársela cuando estás comiendo.

Nutricionalmente el calamar es un alimento que proporciona poca energía al cuerpo humano, pero sí que aporta un alto nivel de hidratos de carbono y de minerales como calcio y fósforo entre otros.

En nuestros mercados los podemos encontrar frescos durante todo el año, aunque en mayor o menor medida. También los podemos encontrar de manera más común, limpios y congelados.

Gracias a su gran aceptación a la congelación, gran parte de la pesca de este se utiliza directamente para ultracongelar. Una de las ventajas de esta manera de conservación, es que se limpia y congela directamente en el barco donde se captura.

Culinariamente hablando, este calamar se utiliza para todo tipo de elaboraciones. Se pueden consumir tanto fritos, como salteados, estofados, empanados…

¡Vamos con la receta!

*Ingredientes para 4 personas:

4 piezas de calamar tubo grandes o 1,5 kg de calamares pequeños, 2 cebollas medianas, 3 dientes de ajo, 5 tomates canarios o una lata pequeña de tomate triturado, 1 vaso de vino blanco, una pizca de pimentón rojo, aceite de oliva y sal.

*Elaboración:

Limpiar los calamares tubo de tripas y pluma o sin son calamares pequeños, retirarles la pluma, las tripas y limpiar también los tentáculos de la boca. Reservar en frío para más tarde.

Cortar la cebolla en tiras finas y los ajos pelados en rodajas finas. Rehogar la cebolla y el ajo hasta que la cebolla esté transparente y bien sofrita.

Añadir el tomate triturado y dejar rehogar lentamente hasta que el tomate haya caramelizado y perdido toda el agua. Incorporar una pizca de pimentón rojo al final de la cocción del sofrito, si queremos que este coja un color más rojizo.

Añadir el vino blanco y dejar reducir hasta la mitad.

Cortar los calamares  en dados de unos tres centímetros o si son pequeños, dejarlos enteros. Añadir los calamares a la cazuela, salpimentar y dejar cocer a fuego suave hasta que los calamares estén tiernos. Tenemos que tener cuidado de que no se nos sequen demasiado los calamares. Si esto sucede, podemos añadir un poco de agua o caldo de pescado.

A media cocción, podemos añadir unas patatas cortadas a dados y fritas previamente unos segundos, para que no se nos rompan una vez cocidas.

Servir los calamares en un plato hondo y…

Bon profit!

Anuncios