Lasaña de salmón y verduras

¡Hola! Hoy nos vamos con esta lasaña “diferente”

Pero antes, hablemos un poco sobre la salsa bechamel que usaremos hoy:

La salsa bechamel es una salsa elaborada a base de leche, mantequilla y harina. Además de ser una salsa empleada para acabar platos, también es una salsa base de otras salsas las cuales para poder elaborarlas se necesita la salsa bechamel.

Esta salsa se suele utilizar para gratinar todo tipos de platos: Desde platos de pasta, verduras, carnes, pescados… Tiene infinidad de utilizaciones a nivel culinario.

Su elaboración a pesar de tratarse de una salsa de elaboración sencilla, tiene un poco de complejidad. Porque si no se hace siguiente los pasos correctamente nos quedará una salsa grumosa. Y con todos los respetos, pero no hay cosa más desagradable que comerse un plato con la salsa bechamel llena de grumos.

El origen de la salsa bechamel es francés, aunque su invención no es del todo sabida. Lo que si sabemos es que esta salsa se viene usando en la cocina francesa desde el siglo XVI.

Sus ingredientes han variado bien poco, aunque se han inventado diferentes variedades de salsa con la salsa bechamel como base de estas:

Salsa Mornay: Salsa bechamel a la que se le han incorporado yemas crudas y queso gruyere.

Salsa Aurora: Salsa bechamel a la que se le ha incorporado salsa de tomate.

Salsa de crema: Salsa bechamel a la che se le ha incorporado nata líquida reducida.

Además de otras tantas que ahora mimo no recuerdo.

¡Vamos con la receta!

*Ingredientes para 4-5 personas:

600 gramos de lomo de salmón sin piel ni espinas, 1 cebolla, 1 calabacín, 1 berenjena, 1 pimiento rojo, 1 zanahoria, 1 ajo, hierbas provenzales, 1 placa de pasta de lasaña, 1 litro de leche, 660 gramos de harina, 60 gramos de mantequilla, queso rallado para gratinar, aceite de oliva, sal, pimienta y perejil picado.

*Elaboración:

Picar las verduras en dados y reservarlas.

Poner una olla al fuego con aceite de oliva y poner a sofreir la cebolla y el ajo picados. Mas tarde, añadir la zanahoria y después la berenjena y el pimiento. Dejar sofreir el conjunto hasta que todas las verduras estén tiernas.

Incorporar el salmón completamente limpio de espincas y piel y dejar sofreir el conjunto hasta que el salmón esté cocido. Desmigar el salmón con una espátula y mezclar bien. Salpimentar el conjunto y reservar.

Cocer las placas de la manera que nos sugiera el fabricante. Lo normal son unos 8-10 minutos en agua hirviendo con sal y un chorro de aceite. Sacar del agua y pasar las placas a un bol con agua fría para que se enfríen. Sacarlas del agua y reservarlas tapadas con un trapo húmedo para que no se nos sequen.

Hacer la salsa bechamel poniendo la mantequilla al fuego y una vez fundida, añadir la harina y remover. Dejar tostar la harina con la mantequilla durante unos 5-10 minutos a fuego muy suave. Ir añadiendo la leche caliente y mezclar con unas varillas enérgicamente para que no queden grumos. Unas vez ya hemos añadido toda la leche, dejamos hervir la salsa bechamel durante 3 minutos. Salpimentar con sal y pimienta o nuez moscada y reservar tapada con papel film. De tal manera que el papel film toque la salsa bechamel. De esta manera conseguiremos que la salsa no nos haga la “capa asquerosa” que se forma encima.

Mezclar la farsa de salmón con un cucharón de salsa bechamel y montar la lasaña con las placas de lasaña y el relleno.

Terminar la lasaña con las placas de lasaña y napar la lasaña con la salsa bechamel restante. Espolvorear queso rallado y gratinar.

Servir la lasaña con una base de salsa de tomate y…

Bon profit!

Calamares estofados con cebolla y tomate

¡Hola! Hoy nos vamos con un estofadito.

Pero antes hablemos un poco sobre el calamar tubo:

Este cefalópodo es un tipo de calamar en forma de cono alargado. Está compuesto por ocho tentáculos cortos y dos largos que sirven para capturar a sus piezas y desplazarlos hasta sus tentáculos más cortos. También, aparte de sus tripas, tiene una pluma que recorre todo su cuerpo de punta a punta y que se tiene que retirar porque es muy desagradable encontrársela cuando estás comiendo.

Nutricionalmente el calamar es un alimento que proporciona poca energía al cuerpo humano, pero sí que aporta un alto nivel de hidratos de carbono y de minerales como calcio y fósforo entre otros.

En nuestros mercados los podemos encontrar frescos durante todo el año, aunque en mayor o menor medida. También los podemos encontrar de manera más común, limpios y congelados.

Gracias a su gran aceptación a la congelación, gran parte de la pesca de este se utiliza directamente para ultracongelar. Una de las ventajas de esta manera de conservación, es que se limpia y congela directamente en el barco donde se captura.

Culinariamente hablando, este calamar se utiliza para todo tipo de elaboraciones. Se pueden consumir tanto fritos, como salteados, estofados, empanados…

¡Vamos con la receta!

*Ingredientes para 4 personas:

4 piezas de calamar tubo grandes o 1,5 kg de calamares pequeños, 2 cebollas medianas, 3 dientes de ajo, 5 tomates canarios o una lata pequeña de tomate triturado, 1 vaso de vino blanco, una pizca de pimentón rojo, aceite de oliva y sal.

*Elaboración:

Limpiar los calamares tubo de tripas y pluma o sin son calamares pequeños, retirarles la pluma, las tripas y limpiar también los tentáculos de la boca. Reservar en frío para más tarde.

Cortar la cebolla en tiras finas y los ajos pelados en rodajas finas. Rehogar la cebolla y el ajo hasta que la cebolla esté transparente y bien sofrita.

Añadir el tomate triturado y dejar rehogar lentamente hasta que el tomate haya caramelizado y perdido toda el agua. Incorporar una pizca de pimentón rojo al final de la cocción del sofrito, si queremos que este coja un color más rojizo.

Añadir el vino blanco y dejar reducir hasta la mitad.

Cortar los calamares  en dados de unos tres centímetros o si son pequeños, dejarlos enteros. Añadir los calamares a la cazuela, salpimentar y dejar cocer a fuego suave hasta que los calamares estén tiernos. Tenemos que tener cuidado de que no se nos sequen demasiado los calamares. Si esto sucede, podemos añadir un poco de agua o caldo de pescado.

A media cocción, podemos añadir unas patatas cortadas a dados y fritas previamente unos segundos, para que no se nos rompan una vez cocidas.

Servir los calamares en un plato hondo y…

Bon profit!

Salmon a la plancha con trinxat de brocoli y reducción de naranja

Salmón a la plancha con trinxat de brócoli y reducción de naranja

¡Hola! Hoy nos vamos con este salmón y una sencilla receta de trinxat de brócoli.

Pero antes hablemos un poco sobre esta verdura tan querida como odiada por niños y mayores:

El brócoli es una verdura de la familia del repollo y pariente cercano de la coliflor.

Se aconseja mucho su consumo por su alto contenido en vitamina C además de varios antioxidantes importantes para el ser humano.

El brócoli se suele comercializar en nuestros mercados envueltos en plásticos agujereados y refrigerado, que es la mejor manera para conservarlo.

Para consumirlo hay que lavarlo previamente muy bien con agua fría, aunque no hay que dejarlo sumergido, ya que perdería parte de sus nutrientes.

Hay que cocinarlo el tiempo justo (ni crudo, ni pasado). Si se consume crudo resulta indigesto, y si lo cocemos demasiado, coge un color verde oscuro, además de perder buena parte de sus nutrientes.

¡Vamos con la receta!

*Ingredientes para 4 personas:

4 supremas de salmón de unos 150-170 gramos, 4 patatas medianas, 1 brócoli, 1 litro de zumo de naranja, 300 gramos de azúcar, aceite de oliva, sal y pimienta negra molida.

*Elaboración:

Poner el zumo de naranja con el azúcar en olla y dejar cocer a fuego muy suave hasta que el zumo tenga una consistencia de salsa, pero teniendo en cuenta que cuando enfríe se espesará mas. Llenar un biberón con la reducción y reservar.

Pelar y trocear las patatas. Poner a cocer las patatas con el brócoli troceado en agua con sal.

Cocida la patata y el brócoli, escurrir y chafar hasta que tenga una tenga consistencia de trinxat, pero no de puré. Añadir aceite de oliva y rectificar de sal y pimienta. Mezclar y reservar en caliente.

Salpimentar las supremas de salmón y cocerlas a la plancha. Acabar la cocción en la  plancha o en el horno.

Servir el salmón con el trinxat y la reducción de naranja y…

Bon profit.

Fricandó de mero

¡Hola! Hoy nos vamos con un fricandó de pescado.

Pero antes hablemos  un poco del mero:

El mero es uno de los pescados más apreciados y más caros del mercado.

Su tamaño puede llegar hasta el metro y medio de largo y los 250 kg de peso. Se forma es alargada y estrecha además de tener una cabeza muy grande en comparación con otros pescados.

Este pescado blanco vive en aguas cálidas y muy profundas, lo que hace que su captura no sea nada sencilla.

Su carne es de tipo consistente, de sabor delicado y se presta a todo tipo de elaboraciones.

En nuestros mercados el mero, generalmente lo encontramos en filetes frescos o congelados y sin piel, listos para cocinar.

Tenemos que tener un poco de vista a la hora de comprar mero fileteado, porque a veces nos dan gato por liebre. El mero no es un pescado barato (si es barato, no es mero). Hay varias especies de pescados parecidos al mero, pero que no son mero y aunque su color y aspecto son muy perecidos, su gusto y la carne no tiene nada que ver. Estas imitaciones suelen ser perca o cherna.

¡Vamos con la receta!

*Ingredientes para 4 personas:

4 supremas de mero de unos 160 gramos, 2 cebollas, 1 zanahoria, 2 ajos, 6 tomates canarios, 300 gramos de setas frescas o un puñado de secas, 3 dl de vino tinto, 1 hoja de laurel, sal, pimienta, harina, agua o fumet de pescado  y aceite de oliva. Picada: 2 rebanadas de pan, un puñado pequeño de almendras tostadas, 2 cucharadas de perejil picado y un ajo.

*Elaboración:

Picar la cebolla y los ajos y ponerlo todo a rehogar en una olla con aceite de oliva.

Añadir la zanahoria, dejar rehogar bien y añadir los tomates canarios rallados y triturados.

Sofreír el conjunto hasta que el tomate esté caramelizado. Incorporar las setas frescas, o si son secas previamente remojadas y escurridas (reservando el agua del remojo). Incorporar unas gotas de más de aceite y dejar sofreír unos minutos.

Cortar las supremas de pescado en dos, salpimentarlas, pasarlas por harina y freírlas en aceite de oliva bien caliente. Escurrir el pescado sobre papel absorbente después de freírlo un minuto. Incorporarlo a la olla.

Incorporar a la olla el laurel y el vino blanco y dejar reducir el vino a la mitad.

Cubrir el pescado con agua o caldo de pescado y dejar cocer hasta que el pescado tierno. Este tiempo serán algo más de 10 minutos.

Mientras tanto, freír las dos rebanadas de pan con aceite y ponerlas en un mortero con las almendras, el perejil y el ajo picados. Picar con la mano de mortero y reservar.

Una vez cocido el pescado, añadir la picada y dejar cocer un par de minutos parar que nos espese la salsa.

Servir el pescado en plato hondo con su jugo y…

Bon profit!