Ensalada de robellones confitados, jamón ibérico y vinagreta de miel

¡Hola!Hoy nos vamos con esta ensalada otoñal.

Los robellones crecen en otoño con las primeras lluvias desde septiembre hasta finales de octubre, si no hace mucho frío.

Su forma se compone de un pié corto y hueco, al que le acompaña un sombrero que puede ir desde los dos centímetros de diámetro hasta los veinte.

Su color es de un marrón claro que se va poniendo verde conforme se va madurando.

El robellón una vez arrancado de la tierra se estropea muy rápido, lo que hace que su color se vuelva verdoso y su textura se vuelva blanda. Otro factor que afecta esta situación, es que muy probablemente estén parasitados.

De esta seta existen diferentes tipos y variedades. Dependiendo de la zona donde crecen son de un tamaño u otro, y también cambia el sabor.

Culinariamente es una seta muy apreciada por su agradable sabor y aroma a montaña. Además, se adapta a todo tipo de cocciones. Las podemos usas en estofados, a la brasa, fritas, salteadas…

¡Vamos con la receta!

*Ingredientes para 4 personas:

24 robellones pequeños, 12 tomatitos cherry, 100 gramos de jamón ibérico, un puñado de nueces peladas, mezclum de lechuga limpia, aceite de oliva, vinagre de Módena, miel, sal, 1 hoja de laurel, 1 ajo, pimienta negra molida y pimienta negra entera.

*Elaboración:

Limpiar los robellones con la ayuda de un trapo húmedo e intentado mojarlos lo menos posible. Colocarlos en una cazuela con una hoja de laurel, unos granos de pimienta, un ajo y cubiertos con aceite de oliva suave. Dejar cocer durante unos 5 minutos a fuego muy suave, sin que llegue a hervir en ningún momento. Dejar reposar tapado y fuera del fuego hasta que los necesitemos.

Poner un par de cucharadas de miel en un cazo al fuego para fundirla un poco. Fuera del fuego, añadir un chorro de vinagre de Módena, aceite de oliva al gusto, una pizca de sal y pimienta molida. Reservar fuera del fuego.

Sacar los robellones del aceite y colocarlos sobre papel absorbente.

Montar la ensalada en un plato con los robellones en de base y sobre estos, la lechuga, los tomates cherry partidos, las lonchas de jamón ibérico desmigado, las nueces y la vinagreta de miel.

Bon profit!

Lasaña de salmón y verduras

¡Hola! Hoy nos vamos con esta lasaña “diferente”

Pero antes, hablemos un poco sobre la salsa bechamel que usaremos hoy:

La salsa bechamel es una salsa elaborada a base de leche, mantequilla y harina. Además de ser una salsa empleada para acabar platos, también es una salsa base de otras salsas las cuales para poder elaborarlas se necesita la salsa bechamel.

Esta salsa se suele utilizar para gratinar todo tipos de platos: Desde platos de pasta, verduras, carnes, pescados… Tiene infinidad de utilizaciones a nivel culinario.

Su elaboración a pesar de tratarse de una salsa de elaboración sencilla, tiene un poco de complejidad. Porque si no se hace siguiente los pasos correctamente nos quedará una salsa grumosa. Y con todos los respetos, pero no hay cosa más desagradable que comerse un plato con la salsa bechamel llena de grumos.

El origen de la salsa bechamel es francés, aunque su invención no es del todo sabida. Lo que si sabemos es que esta salsa se viene usando en la cocina francesa desde el siglo XVI.

Sus ingredientes han variado bien poco, aunque se han inventado diferentes variedades de salsa con la salsa bechamel como base de estas:

Salsa Mornay: Salsa bechamel a la que se le han incorporado yemas crudas y queso gruyere.

Salsa Aurora: Salsa bechamel a la que se le ha incorporado salsa de tomate.

Salsa de crema: Salsa bechamel a la che se le ha incorporado nata líquida reducida.

Además de otras tantas que ahora mimo no recuerdo.

¡Vamos con la receta!

*Ingredientes para 4-5 personas:

600 gramos de lomo de salmón sin piel ni espinas, 1 cebolla, 1 calabacín, 1 berenjena, 1 pimiento rojo, 1 zanahoria, 1 ajo, hierbas provenzales, 1 placa de pasta de lasaña, 1 litro de leche, 660 gramos de harina, 60 gramos de mantequilla, queso rallado para gratinar, aceite de oliva, sal, pimienta y perejil picado.

*Elaboración:

Picar las verduras en dados y reservarlas.

Poner una olla al fuego con aceite de oliva y poner a sofreir la cebolla y el ajo picados. Mas tarde, añadir la zanahoria y después la berenjena y el pimiento. Dejar sofreir el conjunto hasta que todas las verduras estén tiernas.

Incorporar el salmón completamente limpio de espincas y piel y dejar sofreir el conjunto hasta que el salmón esté cocido. Desmigar el salmón con una espátula y mezclar bien. Salpimentar el conjunto y reservar.

Cocer las placas de la manera que nos sugiera el fabricante. Lo normal son unos 8-10 minutos en agua hirviendo con sal y un chorro de aceite. Sacar del agua y pasar las placas a un bol con agua fría para que se enfríen. Sacarlas del agua y reservarlas tapadas con un trapo húmedo para que no se nos sequen.

Hacer la salsa bechamel poniendo la mantequilla al fuego y una vez fundida, añadir la harina y remover. Dejar tostar la harina con la mantequilla durante unos 5-10 minutos a fuego muy suave. Ir añadiendo la leche caliente y mezclar con unas varillas enérgicamente para que no queden grumos. Unas vez ya hemos añadido toda la leche, dejamos hervir la salsa bechamel durante 3 minutos. Salpimentar con sal y pimienta o nuez moscada y reservar tapada con papel film. De tal manera que el papel film toque la salsa bechamel. De esta manera conseguiremos que la salsa no nos haga la “capa asquerosa” que se forma encima.

Mezclar la farsa de salmón con un cucharón de salsa bechamel y montar la lasaña con las placas de lasaña y el relleno.

Terminar la lasaña con las placas de lasaña y napar la lasaña con la salsa bechamel restante. Espolvorear queso rallado y gratinar.

Servir la lasaña con una base de salsa de tomate y…

Bon profit!